21.7.11

Billie Holiday

Algo de archivo para ver y oir a Billie Holiday: My Man

Entre las voces femeninas del jazz, la de Billie Holiday (1915-1959), constituye un caso singular por lo azaroso de su vida contada por ella misma en su famosa autobiografía titulada:"Lady Sings The Blues". En ella, Billie Holiday relata como fue su vida desde la misma infancia: violación, acusaciones de prostitución, reformatorios, alcohol, drogas, racismo, cargos por tráfico de estupefacientes, cárcel, inhabilitación para cantar y, por último, la muerte.
Eleanora Fagan, que así se llamaba en realidad, nació en el gueto negro de Baltimore y su padre, Clarence Holidaytocaba la guitarra y el banjo en la banda de Fletcher Henderson. Se interesó por la música a los diez años influenciada por Bessie Smith y Louis Armstrong, cuando los escuchaba en el gramófono de su casa a ambos.
En 1930, recorriendo Harlem en busca de trabajo, entra en un pequeño club que se llamaba: "Pod's and Jerry's" situado en la Calle 133, ofreciéndose como bailarina. El resultado de la prueba es un desastre y a instancias del pianista se atreve a cantar. Cuando canta "Trav'lin All Alone", las conversaciones en el bar se paran y ahí empieza todo. En 1933, John Hammond, productor musical va a oírla cantar



16.7.11

LOS TRES BERRETINES




LOS TRES BERRETINES

Yolanda Beguier, espectadora.
Fuimos a ver LOS TRES BERRETINES, la "Comedia Asainetada" escrita por ARNALDO MALFATTI y NICOLÁS DE LAS LLANDERAS, en interpretación de la COMEDIA CORDOBESA, con dirección de CONSTANTINO JURI. Podríamos hablar de una "Reconstitución arqueológica" -al decir de PATRICE PAVIS-, donde "no se pone en escena, sino se repone en escena una obra, inspirándose con fervor arqueológico en la puesta en escena original". Efectivamente, esta pieza teatral, que fuera llevada al cine con gran éxito, reflejaba un momento de cambio dentro de la estructura patriarcal y machista, cuando las aficiones a los tres "berretines" del título -cine, tango, fútbol- amenazaban con desestabilizar la familia. No nos deja de asombrar la ingenuidad de la propuesta. Estamos habituados a un mundo de cambios vertiginosos donde, de manera permanente, se cuestionan las tradiciones familiares. Si buscamos alguna actualidad en la obra, la encontraríamos sólo en la pasión futbolera. El mundo femenino acá está restringido y el berretín de las mujeres, el biógrafo, queda opacado por los otros dos. Triunfa el fútbol, aureolado por el éxito deportivo y económico. La escena de los hinchas trepados al palo del telégrafo logra romper el naturalismo y alcanza unos de los momentos más atractivos de la puesta. Obra-Homenaje, para despertar la nostalgia; para enternecernos con los lenguajes, gestos y moraleja de antaño. Hay un problema en la caracterización de algunos personajes: muy difusa la brecha generacional entre abuelo y padre; entre madre e hijas. Y, además, nos quedamos con ganas de ver a la criatura dando sus primeros pasos.

6.7.11

Leyendo al Maestro

Recopilado por
Yolanda Beguier

   "El teatro -hablo del que conozco, claro- atraviesa un muy buen momento creativo. Tenemos hoy una nueva generación de artistas  que, como debe ser, ha sabido perderle el respeto; que ha aprendido las reglas para poder olvidarlas, que asume a la escena como un lugar de concreción poética, y no como un mero espacio donde se cuentan cosas.
   Pero no es la calidad lo que le puede garantizar al arte dramático salud y pesetas en el tercer milenio. Es fácil percibir que cuando todos los otros formatos se vuelven cada vez más dependientes en lo tecnológico, cada vez más desvaídos en la vastedad inabarcable de su propuesta, el teatro en su mínima naturaleza misma permanece como el más humano de los formatos del espectáculo. Como que cabe a lo guante en los límites precisos del único medio que le es imprescindible: el de un cuerpo emocionado, el actor."
 
MAURICIO  KARTUN: ESCRITOS.

5.7.11

Tiempo de celuloide

Por
Yolanda Beguier, espectadora

No me gusta, en general, ponerme a mirar fotos viejas. Como dice el protagonista de La pregunta de sus ojos, la novela de Eduardo Sacheri: "(siento) una melancolía profunda, una sensación de pérdida, de nostalgia incurable, de paraíso perdido detrás de cada uno de esos instantes minúsculos llegados desde el pasado como polizones cándidos". Algo parecido me pasa con las películas de antaño, por eso de que -al decir de Jorge Carnevale- "El cine y el tiempo no se llevan nada bien". Lo que otrora parecióme maravilloso, espectacular o arrobadoramente romántico, hoy puede oler a tedioso, propagandístico o lamentablemente cursi. Hay excepciones. Volví a ver, después de casi cuarenta años, LUNA DE PAPEL (E.E.U.U., 1973) dirigida por PETER BOGDANOVICH. Se trata de una road movie, filmada en blanco y negro que cuenta las peripecias de MOSES PRAY (  RYAN O'NEAL), vendedor de Biblias, timador y ventajero,  que tiene que aceptar a regañadientes la compañía de ADDIE LOGGINS (TATUM O'NEAL), como compañera de viaje. La niña, una huérfana de nueve años, mientras es conducida a la casa de unos tíos, lo va a extorsionar por cuestiones de dinero, pero también lo secundará en sus tropelías. El trasfondo, la desolación de la campiña estadounidense y la miseria de las gentes en los años de la Depresión. Como contrapartida, el nacimiento de una amistad y el humor irreverente que destilan las artimañas de este par de pícaros, urgidos por la necesidad y sin atisbos de sordidez alguna. Hay encuentros con personajes encantadoramente patéticos, un mundo donde, por igual, aflora lo más deleznable o lo más sublime de la condición humana. La película cierra con la imagen de los protagonistas a bordo de un destartalado camioncito, por una ruta que se pierde en el horizonte. Ya Carlitos Chaplin había trazado (pero a pie) camino semejante. Un DIEZ y FELICITACIONES a la fotografía de LÁSZLÓ KOVÁCS.

Los tres berretines - Clase del 29/06/2011 de L. Delprato






4.7.11

Por
Carlos Ponce

PACO, RUBEN, GALIA Y RITA HACIENDO

                "NÚMERO VIVO"

Bossa Bolero Tango y Potpurrí internacional


“Cuatro cordobeses de larga trayectoria y quijotesca persistencia”

Con Paco Jiménez, Rita Novillo, Galia Kohan y Rubén Cirigliano

Un espectaculo poco convencional para un publico muy convencional . Respuesta fria del publico. El problema es entender la propuesta  . Si buscaban ser incomprendidos, mostrarse como niños juguetones haciendose los graciosos delante de las visitas, jugaron su rol a la perfección. Lástima que las visitas se terminan yendo y comentando por lo bajo las pocas ganas de volver a saludarlos. 
Un espectaculo pobre que rinde tributo a la mejor tradicion del "cafe concert" pero sin lograr esa vibración transgresora que hizo del género un arma casi temible para el propio espectador que se sabia participante,  con su sola presencia,  de un acto provocativo frente al "establishment"  comodamente ubicado en las mesas o tarimas.  Hoy la televisión derribó todo tipo de convencionalismos y resulta mucho más dificil entablar ese diálogo con el espectador que está menos propenso a sorprenderse y dejarse llevar por el juego escénico. Por eso me resultó conmovedor el esfuerzo manifiesto de Paco Gimenez y su grupo pero, lo siento: me parece que tampoco yo soy su público.