Entre las voces femeninas del jazz, la de Billie Holiday (1915-1959), constituye un caso singular por lo azaroso de su vida contada por ella misma en su famosa autobiografía titulada:"Lady Sings The Blues". En ella, Billie Holiday relata como fue su vida desde la misma infancia: violación, acusaciones de prostitución, reformatorios, alcohol, drogas, racismo, cargos por tráfico de estupefacientes, cárcel, inhabilitación para cantar y, por último, la muerte.
Eleanora Fagan, que así se llamaba en realidad, nació en el gueto negro de Baltimore y su padre, Clarence Holidaytocaba la guitarra y el banjo en la banda de Fletcher Henderson. Se interesó por la música a los diez años influenciada por Bessie Smith y Louis Armstrong, cuando los escuchaba en el gramófono de su casa a ambos.
En 1930, recorriendo Harlem en busca de trabajo, entra en un pequeño club que se llamaba: "Pod's and Jerry's" situado en la Calle 133, ofreciéndose como bailarina. El resultado de la prueba es un desastre y a instancias del pianista se atreve a cantar. Cuando canta "Trav'lin All Alone", las conversaciones en el bar se paran y ahí empieza todo. En 1933, John Hammond, productor musical va a oírla cantar



