4.6.12

AQUEL BOSQUE COMIENZA A MOVERSE (resonancias Macbeth)

 Nos intrigaba el subtítulo de la última obra* de DANIELA MARTÍN y  fuimos con muchas expectativas de encontrarnos con algo de Shakespeare redivivo. Es que la joven directora nos tiene mal (o bien) acostumbrados con sus tratamientos irreverentes de los clásicos. Debido quizás a mi hipoacusia las resonancias me llegaron muy amortiguadas. Los espectadores, apeñuscados, y con órdenes precisas de no movernos de los almohadones que ocupamos en las tarimas, fuimos inducidos a una práctica voyerista a través de una puerta de dos hojas que se abre al espacio escénico. Un comedor/cocina y baño al fondo donde Ana (ALICIA VISSANI) y Milton (MAURO ALEGRET), la pareja protagónica, despliegan su oficio sobre una mesa/camilla  que domina la escena. Son expertos en el arte de hermosear y recomponer cadáveres. Pero el laboratorio familiar, últimamente, no da ganancias. Se planean estrategias de marketing con escasos resultados. Para colmo, al muchacho lo acosan visiones y sueños extraños de árboles-soldados que lo persiguen. Ella lo incita a no bajar los brazos y a poner más empeño en la tarea. Pero pareciera que al vivir rodeados de difuntos, la muerte les ha ganado el alma. Y frente al cadáver destrozado, víctima, quizás, de un crimen mafioso, optan por el silencio cómplice pero lucrativo. Vestigios del hipotexto clásico serían los muertos que se amontonan, la ambición y las manchas de la culpa que se pega en las manos. La tragedia ha descendido al ámbito de lo doméstico. Conclusión: detrás de cualquier puerta de cocina que se cierra pueden acaecer, impunes, la traición y los crímenes más atroces.
   Me he enterado de que, actualmente, en el off  Broadway se versiona un Macbeth donde los espectadores, voyeristas también, circulan por diferentes espacios en el interior de un edificio; siguen a los actores mientras éstos juegan escenas escalofriantes. No importa: salvando las distancias y gracias a DANIELA MARTÍN y su equipo, nosotros pudimos fisgonear en la cocina de LA COCHERA  y compartir emociones, si bien no tan extremas, pero sí estimulantes.
Yolanda Beguier, espectadora.
 
*AQUEL BOSQUE COMIENZA A MOVERSE (resonancias Macbeth) por LA CONVENCIÓN teatro, se presentará los viernes de junio a las 21 en LA COCHERA. Capacidad limitada. ¡Ojo! Hay que  reservar entrada.

1.6.12

La aventura de gozar la vejez

Amigos: les comento que si bien hay algunas "trampitas" escondidas (bastante obvias para quienes ya pasamos los "...´ta y pico de años") responde al calificativo "...comedia deliciosa..." que generalmente sirve de paliativo para alguna crítica malintencionada ( tal como esta  que estoy haciendo) pero que en el fondo te puede servir para pensar cosas muy serias o tomar unos mates con bizcochitos.  Con cariño Charly


Espectáculos
Crítica: "El exótico hotel Marigold" con exquisitas actuaciones de Judi Dench y Maggie Smith
La aventura de gozar la vejez
24.05.2012 |
Por Juan Carlos Fontana
Ficha técnica:
"El exótico hotel Marigold" (The best exotic Marigold Hotel). Inglaterra, 2011. Dirección: John Madden. Guión: Oliver Parker, sobre la novela de Deborah Moggach. Fotografía: Ben Davis. Música: Thomas Newman. Actores: Judi Dench, Maggie Smith, Tom Wilkinson, Celia Imrie, Bill Nighty, Ronald Pickup y Penelope Wilton. Presenta: Fox. Duración: 122 minutos. Calificación: Para mayores de 13 años.

El nuevo filme de John Madden, el director de "Shakespeare enamorado", muestra que vivir ls vejez puede ser una aventura.
"El exótico hotel Marigold" es una comedia deliciosa, sobre un equipo de ingleses, que viajan a la India, por distintas razones y descubren que siempre hay tiempo para recomenzar la vida.
Evelyn (Judi Dench) que acaba de quedar viuda y tuvo que vender su departamento para pagar deudas, decide tomarse unas vacaciones, en lugar de irse a vivir con su hijo. Navegando por internet descubre un lugar paradisíaco,

31.5.12

"La última sesión de Freud"

Amigos: estoy volviendo. Comparto con uds una pieza excepcional. Sólo transcribo un comentario que mejor logra expresarme en estos momentos de "economía" intelectual y expresiva.
Un grande abrazo de Charly.
"La última sesión de Freud", una pieza valiosa con dos grandes actores
Un diálogo que nunca existió
03.02.2012 |
Por Isabel Croce
Ficha técnica:
"La última sesión de Freud", de Mark St.Germain. Dirección y adaptación: Daniel Veronese. Escenografía: Diego Siliano. Vestuario: Laura Singh. Iluminación: Marcelo Cuervo. Actores: Jorge Suárez y Luis Machín. Multiteatro.

La idea de enfrentamientos de personajes que nunca se encontraron en la realidad es una licencia bastante aceptada en la literatura y muchas veces va acompañada de éxito.
El escritor y guionista norteamericano Mark St.Germain se vale de este planteo para armar con Freud y el escritor irlandés C. S. Lewis, un encuentro singular.
En el escritorio del padre del psicoanálisis en Londres, un vital hombre de ochenta y tres años, recibe una visita del profesor C.S.Lewis. Mientras Freud está aquejado de una cruel enfermedad, su joven invitado (poco más de cuarenta años) viene

4.4.12


   
LA  TRILOGÍA  YUSUF

Las tres películas que la conforman tienen nombres de alimentos básicos. Su autor, el cineasta turco SEMIH KAPLANOGLU fue construyendo el relato de la vida del poeta YUSUF al revés. Primero, con HUEVO (YUMURTA,2007), la madurez; luego con LECHE (SÜT, 2008), la adolescencia y finalmente con MIEL (BAL,2010), la niñez. En el ciclo ENCUENTRO CON EL NUEVO CINE TURCO que ofreció el Cine Club Municipal HUGO DEL CARRIL se proyectaron las tres. Pude ver la segunda. En LECHE (Turquía, Alemania, Francia), el joven YUSUF (MELIH SELÇUK) ha terminado el secundario y vive en un pueblo del interior, en la Anatolia. Como muchos muchachos, de cualquier lugar del mundo, no sabe muy bien qué hacer con su vida; la misma  transcurre, tediosa,  al lado de su madre, la viuda y bella ZERAH (BASAK KÖKLÜKAYA), a quien ayuda en la explotación de una modesta lechería. Su verdadera vocación es escribir versos, para los cuales, lamentablemente no es fácil encontrar ni lectores ni editores. Se salva de la milicia porque padece epilepsia y ve con malos ojos la relación de su madre con un maduro pretendiente. El mundo que lo rodea es conflictivo: la confluencia de tradición y progreso; costumbres ancestrales ligadas a lo agropecuario y la irrupción de la explotación industrial y minera. El quid de la cuestión estaría en la posibilidad, para el protagonista,  de poder cortar ese flujo lácteo (el real y el metafórico) que ha sido su sustento pero que, paradójicamente, le impide crecer. En los filmes de KAPLANOGLU parece que no importa demasiado el qué pasa, sino el cómo. Hay como un regodearse en el moroso tratamiento de bellas imágenes con algunos toques surrealistas. Nos enteramos de que este talentoso es una especie de hombre orquesta. Hace todo: produce, dirige, guioniza y hasta edita. Eso sí, no tiene que gastar en banda sonora. Brilla por su ausencia.
                                                        Yolanda Beguier, espectadora.

27.3.12


   
ANTÍGONA ORIENTAL estuvo en Córdoba

   ¿Cómo se puede, a partir de los testimonios de ex presas políticas, hijas y exiliadas, víctimas de la dictadura militar uruguaya (1973-1985), dar un salto de veinticinco siglos y reactualizar el mito de Antígona de Sófocles? No es tarea fácil. Pero, la dupla VOLKER LÖSCH (director) y MARIANELLA MORENA (dramaturgista) logran que la heroína trágica que se enfrenta a la ley civil en defensa de las antiguas leyes no escritas, devenga una ciudadana de la banda oriental de estos tiempos. LÖSCH está considerado uno de los directores alemanes más representativos de la tendencia a revitalizar el arte dramático. Él mismo los expresa: “Hacer entrar la vida en el teatro”. ANTÍGONA ORIENTAL es una invitación, bastante compulsiva, a ir descubriendo los retazos de la tragedia clásica ensamblados en el aparato discursivo que crean las diecinueve voces del coro femenino. Para M.MORENA la tragedia sofóclea es la matriz donde –libremente- elige los temas claves para el propósito de la obra. Se pone de relieve, especialmente, la rebeldía de la heroína que enfrenta y denuncia los abusos del poder y las prohibiciones del tirano. Es una voz que persiste, aun desde la tumba, en esas otras voces de mujeres, víctimas de la dictadura, que por fin se atreven a contar sus historias y defender su dignidad. Es de destacar, sin embargo, que en la puesta el fervor testimonial no mengua, de ninguna manera, el valor artístico de la pieza. Se ha afirmado que el teatro de LÖSCH es meticuloso, preciso y justo. Lo pudimos comprobar en las impecables y sugestivas resoluciones escénicas. En, por ejemplo, el acertado juego de “Creonte por tres” (son tres los actores que encarnan al protagonista masculino), se consolida la idea de un poder despótico, envolventemente burocrático y destructor.
    Dicen que uno de los nortes del director es el impacto ideológico sobre el público. Con su ANTÍGONA ORIENTAL, no le ha fallado la brújula.

                                                                                       Yolanda Beguier, espectadora.



23.3.12


NOCHE EN EL STAND UP CLUB

MALICHA.- Me gustó.
LAIOLI.- A mí también.
M.- Esto del stand up me tenía intrigada…
L.-  No es nada fácil el arte de parado, micrófono en mano, solita su alma, y… a     hacer reír.
M.- De Battisti (Juan) se pasa, ¿eh?, te hace entrar como por un tubo al espectáculo.
L.- Así es; simpáticamente dotado el presentador. Ahora, el Ema Rodríguez te conquista también de entrada, con esa mezcla de cancherito de barrio y satandupero en acción. ¿Viste? No deja los pies quietos. A mi marido le hubiera encantado. No se salvó nadie, políticamente hablando, en la sacada de los trapitos al sol, ¿no?
M.- Ja, ja, ja (risa, mejor dicho carcajada malichense) El petisito es buenísimo como actor ¿Te acordás cuando lo vimos?
L.- Sí, Jorge Monteagudo es bárbaro.
M.- Pero, ¿no lo notaste un poquito demasiado histriónico para el género? digo. El monologuista se tiene que parar y hablar. Más que “lo espectable” tendería a ser “lo audible”…
L.- Bueno, no me parece que exista una sola foma de abordarlo. Este chico, aparte de ser un experto en orgasmos es muy bicho y encontró la forma elegante de justificar el machete en escena.
M.- Ji, ji (risa discreta) Me parece buenísimo que la cereza de la torta, como anunció el presentador, fuera una chica.
L.- Sí… No son tantas las mujeres standuperas, ¿no?
M.- Pero, ¿no te pareció que  Elisa (Gagliano) estaba algo intranquila?
L.- No sé si intranquila, más bien tentada.
M.- Sí, qué jodido cuando el que se ríe está arriba del escenario, ¿no?
L.- A mí, Buster Keaton me encanta.
M.- A mí me encantó el lugar: las mesitas, las velitas, la música…
L.- Los sánguches…
M.- Para recomendar. Y un horario repiola: los jueves, a las 21, en el Hugo del Carril.
L.- Y sobre todo si sale con monologuista invitado, como dice el programa.


8.3.12

Cultura, Revista Criterio
Nº 2379 » Marzo 2012

Cine: Dos miradas que se complementan

por Sendrós, Daniel · 
Tributo al cine mudo de la mano de El artista, coproducción franco belga, dirigida por Michel Hazanavicius; y la norteamericana La invención de Hugo Cabret de Martin Scorsese.Con el tiempo, ya no importará cuál de las dos ganó el Oscar. Ambas se lo merecían,aunque, sinceramente, nuestro corazón siempre estuvo con la franco-belga, pordiversas razones, pero sobre todo por una en particular: es encantadora.
No por eso hablaremos mal de la otra. Al contrario, también es una joyita, sólo que de diverso material y con distinto reflejo. Además, tienen encomún. Ambas rinden cariñoso homenaje al cine mudo. Y, como si sus autores  conscientemente hubieran decidido complementarse,la norteamericana evoca los comienzos del cine en su cuna de París, y lafrancesa evoca el final del mudo y el arribo del sonoro en Hollywood. Las dos muestrancariño y admiración por los artistas de aquellos tiempos. Las dos se centran engrandes triunfadores que caen luego en la derrota y el olvido, para recuperarseen el acto final, ayudados por el enorme cariño de agradecidos admiradores. Asítambién agradecen los autores de hoy las maravillas que hicieron sus admirables antecesores.
Enverdad, la mayor diferencia es que “Hugo” rinde su homenaje al pasado empleándolos mayores recursos de  efectos digitales,tridimensión, etc. del presente (como cuando en casa el nieto les muestra a losabuelos cuánto se avanzó hoy a partir de sus viejas creaciones), mientras queEl artista hace el camino inverso: está hecha casi exactamente igual que laspelículas de 1927-29, es decir, la etapa de mayor madurez del cine silente. Esmuda, con acompañamiento orquestal (incluyendo Estancia opus 8 de AlbertoGinastera y algunos temas de moda en aquel entonces), enteramente en blanco ynegro, y en el viejo formato cuadrado. Lo de “casi exactamente igual” es por laedición digital, que se disimula sin problemas, y por el guiño inicial que nospone en clima y nos da a entender qué ingenuo era, todavía, el público de entonces.
Dos minutos después, también nosotros gozamos de similar ingenuidad. Pero la obra, aunquelo parezca, no lo es. No lo eran, aunque pudieran parecerlo, las de Murnau, Mamoulian, Vidor, Borzage, o el Hitchcock de la etapa muda, que aquí sirven de inspiración. Simplemente, hablaban a su público. Al corazón de su público.
Conviene ver esta película sin mayor información previa. Encontrarse con ella. Recién después, si uno quiere, conocer algo más sobre sus responsables (los protagonistas son maravillosos) y veralgunas piezas de esos autores mencionados, y las de Douglas Fairbanks, laschicas “flapper” de los años 20, y las posteriores Nace una estrella y Cantando en la lluvia.
En cambio, a Hugo la disfrutarán más quienes sepan algo sobre Georges Méliès, el padre del cine fantástico, los efectos visuales y las cintas para niños. En este caso, laobra tarda en arrancar y da muchas vueltas, pero termina bien, tiene su emocióny su gracia. Otra forma de complementarse: El artista arranca como comedia y se vuelca a melodrama intenso, Hugo arranca como historia tristona y sevuelca a aventura de reconocimiento. Y en ambos casos las generaciones se unen,la gente es agradecida, nadie es tan malo como parece, hay final feliz,  y el público sale contento de la sala.
Postdatapara interesados. Méliès, máximo productor y artista en 1903, empezó a ver eldescenso en 1913, quebró en 1923, enviudó, y sobrevivió trabajando en un kiosko de su segunda esposa, actriz retirada. Allí lo descubrió en 1928 León Druhot,director de “Cine-Journal”. Le armaron un homenaje en la gran sala Pleyel,Louis Lumiere le dio la Legión de Honor, etc, y en 1932 lo llevaron con esposay nieta al asilo de artistas de Orly. Cuando murió en 1938 ya lo habían olvidadode nuevo.
Dos cortos evocan esa época oscura en un rinconcito de la estación Montparnasse,hoy también olvidada: “El gran Méliès”, de Georges Franju, que iba a visitarlo al asilo, y “Pamplinas”, de Javier Garrido, Argentina, que culmina diciendo“Entre 1896 y 1913 hizo cerca de 500 cortos maravillosos. Después se puso un kiosko”. Basta una simple palabrita, un pronombre personal de dos letras, quepara nosotros es toda una afirmación: “Sepuso un kiosko”. Y la cosa cambia. Qué tanta lástima.