"-Insisto: los actores hacen lo mismo que otras personas en la vida, pero provisoriamente, se tallan un carácter, son alguien, pero de manera provisoria.
Son la demostración terminante de que lo más serio que a cualquiera le pasa, o a uno mismo, es una construcción arbitraria y oportunista.
Porque uno siempre es un actor de su obra privada y secreta, y no siempre el protagonista, a veces hasta es un extra de su propia vida, y casi nunca las palabras que dice son las propias" .
(Texto de Alberto Ure de Ponete el Antifaz, Editado por el Instituto Nacional del Teatro, 2010. Del capítulo: Los Actores: modelo y parodia de la especie.)Son la demostración terminante de que lo más serio que a cualquiera le pasa, o a uno mismo, es una construcción arbitraria y oportunista.
Porque uno siempre es un actor de su obra privada y secreta, y no siempre el protagonista, a veces hasta es un extra de su propia vida, y casi nunca las palabras que dice son las propias" .
En 1998 Ure tuvo un accidente vascular y quedó convaleciente. Sin embargo, durante los últimos años se publicó el primer volumen de sus "obras completas", Sacate la careta, una compilación de textos escritos a lo largo de su carrera. Ponete el antifaz, un libro del INT recopilado por Carlos Pacheco y Alejandro Cruz (), es una continuación de aquella primera aproximación a las reflexiones de Ure. Ambos materiales son una intensidad reflexiva alejada del academicismo, cercana a la lucidez de un saber sobre el actor y la puesta en escena brindada esencialmente por la práctica.
